Tamaños diversos, muchos colores e infinidad de celebres escritores. Así es esto, no se requiere de juegos mecánicos porque esta feria cuenta con las mejores actividades, las cuales han de provocar mariposas en el estómago, nervios por experimentar un nuevo mundo, además hay atracciones que provocan miedo pues no se sabe que te espera al final; eso sí, todo aquel que se arriesgue ha esta aventura puede estar seguro de recibir una buena satisfacción al salir cargados de conocimiento puro. Este acontecimiento se vuelve divertido si aceptas la compañía del invitado especial de este año: el Estado de México.
El inicio de esta aventura se ameniza con música instrumental, como si en una de las salas, que conforman este palacio, se estuviera presenciando un concierto de la sinfónica de la ciudad de México o, porque no, al famosísimo Mozart. Locales por aquí, otros por allá, todos bien distribuidos para ser observados por los aventureros, quienes muestran cara de fascinación por la cantidad de libros que los rodean. Es un recinto de publicaciones en donde se puede encontrar uno con los escritos de Daniel Glattauer, Milan Kundera hasta Gabriel García Márquez y Elena Poniatowska. Todos en un mismo lugar.
Con dos horas de recorrido uno puede visitar cada stand, leer las contraportadas de lo que significa un nuevo mundo, con lo cual las emociones emergen. Es así como los promotores (SELECTOR, SANTILLANA, ERA, PLANETA) ofrecen desde el recetario, cuentos, chistes, novelas, poemas, es decir, palabras y más palabras que proporcionan conocimiento.
El invitado especial se adelanta al segundo piso a la derecha. Tiene una sorpresa que presentar a niños, jóvenes y adultos, ésta es la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario, el mejor regalo que puede ofrecer el Estado de México a los lectores por pasión o casualidad.
Quien representa al Estado de México, Blanca Ocampo, expusó que esta Biblioteca exhibe para los niños la colección “El cubo de luz”; a los jóvenes se les ofrece “Lectura de mochila”, el cual a de servir para reforzar el conocimiento aprendido en las escuelas; en cuestiones más grandes se tiene “Espiral de Babel” y “Espejo Humeante”, éstos pretenden retomar la literatura clásica.
No obstante, este invitado especial rescata una atracción que atiende otras necesidades, ya que lanzó una colección dedicada a los invidentes. Es decir, para aquellos que ven de otra forma el mundo, también tienen la oportunidad de entrar a la realidad de los videntes.
A la salida, todos se retiran con una sonrisa de satisfacción, bolsas desparramando letras, conocimiento y realidades que cambian la percepción del mundo. Por tan sólo 10 pesos uno puede vivir la experiencia de emocionarse con cada hojeada a publicaciones clásicas, de vanguardia o ficticias.
Así es la Feria Internacional del Libro en la ciudad de México; la cual, como cada año, se presenta en el Palacio de Minería, impulsada por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México.

