sábado, 23 de abril de 2011

La edición de libros a través de lo digital (control de lectura 13)



“De forma análoga, aunque el libro electrónico, ele-book,
se imponga al libro impreso, no podrá echarlo de nuestras
 casas y de nuestras costumbres por ninguna razón.
 El libro electrónico, definitivamente, no matará al libro”
De Jean-Philippe de Tonnac en Nadie acabará con los libros


La llegada de las nuevas tecnologías a modificado el proceso editorial de los libros. Francisco Javier Jiménez y Manuel Gil exponen que los hábitos tradicionales en la producción de un libro se han modificado a partir de la llegada de estas tecnologías, por ello la razón de ser del editor ya no se sabe cuál es, pues su labor se ha modificado a partir de la inmersión de la tecnología en los procesos editoriales.
Estos nuevos soportes tecnológicos han llegado como una amenaza hacía la edición en papel de textos a la hora de ser transmitidos o comercializados. Sí, la tecnología es una amenaza, pero quien naturalmente tiene la costumbre de preferir un libro impreso lo seguirá haciendo sin tomar en cuenta que los costos disminuyen gracias a esos nuevos soportes tecnológicos. Todo depende de cada uno, de los hábitos que se han construido a través del tiempo.
Para aligerar estas innovaciones, en el libro Nadie acabará con los libros (el cual es recomendable para los amantes del libro y los que consideran que el libro nunca morirá a pesar de los nuevos soportes) se menciona que la evolución tecnológica se vuelve algo efímero, por lo tanto los libros seguirán hasta que la costumbre de todos los apasionado por los libros muera o lleguen a preferir el libro electrónico.
Francisco Javier Jiménez y Manuel Gil puntualizan que estas nuevas tecnologías permitirán que cualquier usuario se convierta en generador de libros. A esto, Umberto Eco y Jean-Claude Carrière responden diciendo que en internet se pueden encontrar textos que no se publican en ningún otro sitio, por lo cual no se sabe que se puede esperar de esas publicaciones. Entonces, lo que promueven y tratan de defender estos dos escritores en el libro Nadie acabará con los libros es el estatus y reconocimiento que le dan al autor y a aquel que adquiera un libro impreso. Pues no es lo mismo tener en tus manos la última obra de Gabriel García Márquez o la de cualquier otro autor reconocido, que leer por internet publicaciones sin un alto grado de reconocimiento.
Sin embargo, el tener otros tipos de soportes para publicar alguna obra beneficia al autor, quien deja de lidiar con el editor pues él mismo podrá subir sus escritos sin recurrir al editor. Esto provocaría que muchos empleos de editores se fueran perdiendo, y hasta en algún momento podría llegar a estar en extinción la labor de un editor.
Aunque se puede afirmar que los procesos editoriales siempre serán mejores los tradicionales que los generados por la tecnología. En esta ocasión se defiende la idea de Umberto Eco, quien menciona que “en las democracias en las que teóricamente la censura no existe, el equivalente informático de este ejercicio es el texto rechazado por todas las editoriales que el autor cuelga on-line”. Así de sencillo, quien recurre a los nuevos soportes es porque ha sido rechazado por las grandes industrias editoriales, las cuales tienen un mayor peso que una página de internet.




Umberto Eco y Jean-Claude Carrière, Nadie acabará con los libros. Lumen, México, 2010. 263pp. 

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